Las lecciones que me dejó un doloroso aborto voluntario

Quiero compartir las lecciones que me dejó un aborto voluntario, una de las experiencias más dolorosas y significativas de mi vida porque a mí me hubiera gustado encontrarlas cuando lo único que podía sentir era miedo e incertidumbre. Aquí no vamos a juzgar tu decisión.  

Esta entrada es la continuación de la historia de mi aborto en casa. Para leerla haz clic aquí.


 

Antes del aborto

  • El aborto voluntario es una decisión tuya y de tu pareja (si acaso). De nadie más.
    Estás a punto de tomar una de las decisiones más importantes de tu vida. Y, por esa razón, dos personas, como máximo, deben participar en ella. Tu pareja (si está, si así lo sientes, si es importante para ti, si hay amor y compromiso de por medio), y tú. En mi caso, cómo te lo conté en la historia de mi aborto, mi esposo y yo lo decidimos en un diálogo con el corazón abierto.
    Si estás sola, sigue tu intuición y tu corazón. En tu ser interior está la respuesta.
  • No lo hagas hasta estar profundamente convencida.
    Si la duda se asoma, detente. Revisa tu decisión y los argumentos que tienes para haberla tomado. Es muy importante que consideres la posibilidad de hablar del tema con un terapeuta o con alguien de extrema confianza y en cuyo juicio confíes. El remordimiento no es una opción.
  • Ten en cuenta que la decisión que tomes, ya sea un sí o un no, te acompañará toda la vida.
    Tener un hijo te cambia, eso todas lo sabemos, pero no tenerlo también. Recordarás ese día el resto de tu vida, pero depende de ti el cómo lo harás. Del día de mi aborto recuerdo el dolor físico y la sensación de que no iba a poder soportarlo, pero nunca recordaré esa experiencia con remordimiento o lástima.
  • Investiga. Pregunta. Es tu deber informarte de todo lo que sucederá en el proceso.
    Tienes el derecho y el deber de investigar todo lo relacionado con una interrupción voluntaria de un aborto. Consulta a tu ginecólogo, pregúntale cada cosa. Y algo muy importante: recuerda que en Internet hay de todo y que para algo tan importante debemos consultar fuentes confiables. Debes sentirte tranquila con toda la información que tengas a la mano para poder continuar el proceso. A mí me sirvió mucho la información que encontré en Safe2choose.org
  • Prepárate.
    Asegúrate de que el día del aborto y el día después de hacerlo los pasarás en casa y que no tendrás una tarea distinta a atenderte y recuperar energías. Nada de estudio ni de trabajo ni de salidas. Revisa que la nevera tenga todo lo que necesitas, así como la cantidad de toallas higiénicas, sábanas, ropa interior y pijamas suficientes. Que no te falte nada, pues tendrás algo más importante de qué preocuparte.

Durante el aborto

  • Un aborto voluntario no es un proceso fácil ni rápido.
    Lo expliqué detalladamente en mi historia anterior. Por más que te “vendan” el aborto en casa como una opción rápida y sencilla para interrumpir un embarazo, el aborto es una de las cosas más difíciles que atravesarás tanto física como emocionalmente. No solo por el dolor que sentirás durante horas (mi ginecólogo dice que solo es equiparable al de un parto), sino porque la emoción predominante antes, durante y después del aborto se llama MIEDO, y con ese monstruo vivirás, sentirás y tomarás todas las decisiones durante esos días.
  • No debes atravesar un aborto voluntario sola.
    No necesité vivir mi aborto sola para saber que esa la peor decisión que una mujer puede tomar. Léeme bien: es indispensable que alguien esté allí para cuidarte, para monitorear la intensidad y la duración de los efectos, y para consultar al médico en caso de duda. Si crees que eso puedes hacerlo tú, estás equivocada. El dolor no te permitirá respirar ni hablar. Necesitas alguien que te tome la fiebre, te prepare un té, llame a Emergencias si es necesario y pueda tomarte de la mano para decirte, mirándote a los ojos, que todo va a terminar pronto. Estoy convencida de que si mi esposo no hubiera estado ahí, no hubiera sobrevivido.
  • Ten el teléfono de tu ginecólogo a la mano, así como el de un contacto de Emergencia. 
    Habrá momentos en los que no sabes si lo que te sucede es normal o amerita llamar una ambulancia. Por esa razón es importante tener el número de teléfono de tu ginecólogo a la mano (incluso su Whatsapp), así como el de un plan B que esté en la ciudad y pueda ayudarte en caso de que tengas que salir a una clínica. Como sabes, nosotros teníamos al médico en Whastapp y no nos contestó, entonces acudimos al plan B. También teníamos la lista de clínicas a las que podíamos acudir en caso de ser necesario, y nos aseguramos de cosas tan simples como que el auto tuviera gasolina
  • Escucha tu intuición.
    Si hay alguien que conoce bien tu cuerpo, eres tú misma. Sabes, mejor que nadie, cuánto dolor puedes aguantar, cuándo estás deshidratada y si la hemorragia parece lo suficientemente incontrolable como para correr al hospital. Lee los síntomas, siente a consciencia lo que te está pasando y escucha tu intuición.

Después del aborto

  • El descanso físico y emocional es vital.
    Cuando pasan los efectos de las pastillas abortivas tendrás por un tiempo hemorragias y calambres, así como dolores de cabeza intensos por el esfuerzo que hizo tu cuerpo para soportar el dolor. Por eso debes asegurarte de que no tengas que salir de casa los días siguientes ni realizar tareas distintas a dormir y a recuperar tu energía. El descanso emocional también es vital: recibe afecto de todas las maneras posibles (por eso el proceso no debe atravesarse en solitario), e intenta comer lo que te provoque. Consiéntete.
  • El post aborto necesita tanta atención como el aborto en sí.
    El aborto no termina el día en que lo realizas. Los días siguientes pueden ser difíciles en materia física y emocional, y debes ponerte atención. Continúa la hemorragia y la expulsión de tejidos y membranas, y las hormonas hacen lo suyo (a mí me dio lloradera porque sí y porque no). Es fundamental que continúes atenta a las secuelas y, en caso de que se salgan de lo que es normal para ti, consultes a un especialista. No sobra recordarte que después del aborto es necesario que visites tu ginecólogo y te hagas una ecografía vaginal para verificar que todo está bien allí adentro.
  • Encuentra una forma de catarsis.
    Yo encontré la manera de exteriorizar tanto mi experiencia como mis aprendizajes a través de La Letra Curuba, pues a mí me hubiera gustado encontrar antes de mi aborto, el detalle del proceso contado por una mujer. Encuentra una manera de expresar lo que sientes y de darle un cierre simbólico a lo que te sucedió: pinta, escribe en tu diario, haz una artesanía, realiza un ritual de cierre. Haz lo que te pida tu corazón para continuar tu vida con serenidad e integrando los aprendizajes obtenidos.

Gracias por leerme sin juzgar. Gracias por hacer parte de esta comunidad de mujeres inspiradoras. Gracias por ser hermanas en el dolor y en el goce de la vida.

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