Guía para detectar si eres víctima de acoso laboral

Vinculadas, independientes, empleadas, freelance, proveedoras o contratistas: cualquiera que sea nuestra posición en el mundo del trabajo nos hace vulnerables al acoso laboral.

Tatiana* había alcanzado en pocos años el puesto de sus sueños: dirigir una línea estratégica de una de las empresas más grandes del país, tener más de 15 personas a cargo y poder desarrollarse como líder en el gremio de la publicidad. Su único y más grande obstáculo para su crecimiento (y por lo tanto el de la compañía), era su jefe inmediata. Una mujer fría, calculadora que poco sabía de liderar personas y que ejercía el poder hacia sus subalternos desde el miedo en vez del ejemplo.

En la oficina eran comunes los gritos y las ofensas en público a miembros del personal de la empresa. Las fallas de Tatiana eran expuestas públicamente con frecuencia e, incluso, ya eran conocidas las amenazas de despido por parte de su superiora. El temor era generalizado pero silencioso. Tanto, que cuando la jefe se acercaba a los cubículos de trabajo, los miembros del equipo corrían a sentarse y limpiaban su espacio para evitar una reacción agresiva e intimidatoria.

Y aunque los empleados de la empresa endilgaban esta actitud a la personalidad de la jefe y hacían hasta lo imposible para “sobrellevar” su hostilidad, la solución estaba lejos de aguantar. Tatiana y sus compañeros eran víctimas de acoso laboral, una conducta contemplada en la ley colombiana 1010 de 2006.

Sea porque ya lo hayas vivido y lo hayas dejado pasar de largo, porque te haya pasado y hayas decidido no denunciar, porque crees que te está pasando (y no sabes si estás exagerando) o porque quieras aprender a detectarlo, en La Letra Curuba te entregamos las herramientas para reconocer si estás siendo acosada en la oficina.

Lo primero que hay que aclarar es que el acoso laboral no solo se trata de una insinuación o acto de índole sexual.

Este también incluye una conducta permanente y demostrable por parte de un compañero de trabajo, superior, jefe, cliente, contratista o proveedor que te genere miedo, intimidación, terror o angustia, que te induzca a renunciar, te desmotive, te ofenda, violente tu dignidad y atente contra tu integridad física.

Haz clic aquí para conocer la Ley 1010 de 2006

A continuación te detallamos las conductas que, según la ley colombiana, configuran el acoso laboral.

Nuestra sugerencia es que las leas con atención y, en una segunda lectura, marques aquellas que te hayan pasado para poder tener un claro panorama sobre si fuiste o eres una víctima del acoso laboral.

  • Te han agredido físicamente en la oficina.
  • Se han expresado sobre ti de una forma injuriosa o ultrajante, utilizando palabras soeces o con alusión a tu raza, tu género, tu origen familiar o nacional, la preferencia política o el estatus social.
  • Te han descalificado profesionalmente delante de tus compañeros de trabajo.
  • Han amenazado con despedirte delante de tus compañeros de trabajo.
  • Te han denunciado disciplinariamente en varias ocasiones sin justificación.
  • Te has sentido humillada porque te descalifican en tus propuestas u opiniones de trabajo delante de tus compañeros.
  • Se han burlado de ti por tu apariencia física o la forma de vestir en público.
  • Han hecho alusión en público a temas de tu intimidad.
  • Te han obligado a hacer cosas diferentes a tus deberes, te han exigido de forma desproporcional, o te han cambiado bruscamente de lugar de trabajo sin fundamento.
  • Te han exigido trabajos en horarios excesivos o te han cambiado de turno de forma inesperada y discriminatoria respecto de los demás empleados.
  • Te han tratado de forma discriminatoria en cuanto a los derechos, beneficios o en la imposición de deberes en comparación con los demás empleados.
  • No te han suministrado materiales e información indispensables para el cumplimiento de tu labor.
  • No te han dado permisos, licencias o vacaciones cuando tienes derecho.
  • Te han enviado anónimos, llamadas telefónicas y mensajes virtuales con contenido injurioso, ofensivo o intimidatorio o te han sometido a una situación de aislamiento social.

Si has contestado afirmativamente a más de 4 de las cuestiones anteriores y estos comportamientos son reiterativos, eres víctima de acoso laboral y puedes denunciarlo.

La duración sin hacer frente o atajar el problema puede llevarte a padecer trastornos como dolores musculares, depresión, irritabilidad, fatiga crónica, insomnio, estrés postraumático, ansiedad o ataques de pánico.

¿Qué hacer ante el maltrato laboral?

Como medidas preventivas y correctivas, según el artículo 9° de la Ley 1010 de 2006, una vez detectes alguna señal que te lleve a pensar que puedes ser víctima de maltrato laboral, puedes hacer uso de los siguientes instrumentos:

  • Acudir al reglamento interno de trabajo de la empresa para cumplir con el procedimiento interno que esté establecido.
  • Poner en conocimiento por escrito al inspector de trabajo, inspector de policía, personería o defensoría del municipio donde esté ubicada la empresa.
  • Solicitar intervención de una institución de conciliación para que se supere la situación de acoso.

Si no hay solución que finalice por completo este comportamiento, se deberá sancionar así:

  • Con la falta disciplinaria gravísima en el Código Disciplinario Único, cuando su autor sea un servidor público.
  • Con la terminación del contrato de trabajo.
  • Con sanción de multa entre dos y diez salarios mínimos legales mensuales para la persona que lo realice y para el empleador que lo tolere.
  • Con la obligación de pagar a las EPS y las ARL el cincuenta por ciento del costo del tratamiento de enfermedades profesionales, alteraciones de salud y demás secuelas originadas en el acoso laboral.
  • Con la presunción de justa causa de terminación del contrato de trabajo por parte del trabajador, particular y exoneración del pago de preaviso en caso de renuncia o retiro del trabajo.
  • Como justa causa de terminación o no renovación del contrato de trabajo, según la gravedad de los hechos, cuando el acoso laboral sea ejercido por un compañero de trabajo o un subalterno.

¿Y si es más que un maltrato laboral?

El maltrato puede pasar a ser un delito denominado acceso carnal o acto sexual abusivos con incapacidad de resistir, en la que la denuncia no es una posibilidad sino una obligación.

Esa será la decisión que cambie tu vida y que te haga pasar de víctima a mujer activa dueña de su vida y transformadora del mundo.

La Ley 599 del 2000 conocida como el Código Penal colombiano, con sus modificaciones y adiciones, contempla en su artículo 210 dicha situación y la define así:

“Artículo 210. Acceso carnal o acto sexual abusivos con incapaz de resistir. El que acceda carnalmente a persona en estado de inconsciencia, o que padezca trastorno mental o que esté en incapacidad de resistir, incurrirá en prisión de doce (12) a veinte (20) años.

Si no se realizare el acceso, sino actos sexuales diversos de él, la pena será de ocho (8) a dieciséis (16) años”.”

“Artículo 210 A. Acoso sexual. El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”. (Negrilla fuera del texto).

Y que además puede ser agravado por la siguiente condición:

“”Artículo 211. Circunstancias de agravación punitiva. Las penas para los delitos descritos en los artículos anteriores, se aumentarán de una tercera parte a la mitad, cuando:

El responsable tuviere cualquier carácter, posición o cargo que le dé particular autoridad sobre la víctima o la impulse a depositar en él su confianza. (…)”

Si estás en Colombia, debes acercarte a la Fiscalía General de la Nación para denunciar este hecho y dirigirte a Medicina Legal para que evalúen la situación física y mental derivada del acoso sexual.

*Nombre cambiado a petición de la fuente.

¿Has sufrido de acoso laboral? ¡Pronúnciate!

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